NPCs



Es curioso cómo la gente trata a sus personalidades como objetos. 


Como cuando tu madre te dice que elijas algo entre los cientos de cosas que te gustan en una tienda e intentas convencerte de que la que has escogido es la mejor, porque sólo puedes tener una y no quieres estar deseando a las demás continuamente y acabar convirtiéndote en una infeliz al darte cuenta de que:


1. La cosa que elegiste ya no te gusta o

2. Que había otra escondida en un estante recóndito que te gustaba más pero no viste


 O, lo que es peor, 


3. Que aquella que despreciaste desde el primer momento resulta que ahora encaja a la perfección contigo.


Pues lo mismo con las personalidades. 


Tener una personalidad no te hace rechazar automáticamente todas las demás. No existen las personalidades. Solo son comportamientos que en conjunto hacen que un grupo de palurdos claven una estúpida etiqueta invisible en tu frente para no perderse en su obtusa mente y saber cómo tratarte (y atacarte) mejor. Puedes elegir las combinaciones que te vengan en gana. Es como si le dices a un emo que no llore cuando se muera su madre, que no pega. Si todos encajásemos a la perfección en una descripción estática de una personalidad, como cuando lees los ingredientes de una caja de galletas, ¿no seríamos npcs?


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