sin manguitos
Me encanta el verano. El verano es mi época favorita de todos los años del mundo. El verano es un break vital. En verano nada importa lo suficiente y todo es lo suficientemente importante. En verano todo el mundo está feliz. O tal vez yo esté lo suficientemente feliz como para poder observar esa “cualidad” en otras personas. En verano deja de importar tanto si tu novio te deja, te echan del trabajo o no avanzas nada en las clases de inglés. Lo único importante es el número de veces que te revuelcas por la arena de la playa, los helados que te comes a deshoras o los atardeceres que acaban juntándose con noches que desearías no ver envejecer nunca. En verano puedes sacar a pasear al niño de tu interior sin temor a que alguien lo haga sufrir o, al menos, sin que te importe demasiado. El verano es esa suma de cosas que le dan un toque de magia a la vida. Es eso que tienes tanto miedo de hacer y, aun así, haces. El verano es lanzarse. Es una bombona de oxígeno cuando estás apunto de ahogarte. El verano es eso que todos deberíamos ser en la vida. El verano eres tú, aunque aún no lo sepas.

Comentarios
Publicar un comentario